








LOS REYES, MICH.- Con una inversión de más de 4.2 millones de pesos, el alcalde José Antonio Salas Valencia, encabezó ayer la inauguración de la obra de mejora de imagen urbana y alumbrado público de la calle Nicolás Bravo de esta ciudad, la cual incluye la ampliación, nivelación y modernización de banquetas y un nuevo sistema de iluminación led.
Acompañado por su esposa y presidenta del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Angélica Patricia Álvarez Pizano, regidores, funcionarios municipales y vecinos, el presidente municipal destacó la calidad de esta obra que no solo embellece, sino que da una mayor funcionalidad e inclusividad a esta importante y transitada calle.
Ubicada entre las calles Allende y General Anaya, en esta obra se aplicó un presupuesto de 4 millones 272 mil 65 pesos, sobre una superficie de mil 432 metros cuadrados. Los trabajos consistieron en la ampliación de banquetas a 1.9 metros con piso de cantera; las cuales se unificaron a una misma altura, se construyeron rampas en cada esquina y se colocaron lámparas, bolardos metálicos y luces escénicas.
De la misma forma, el edil destacó que en esta calle también se renovó la totalidad del sistema de alumbrado, sustituyendo las viejas luminarias amarillas por modernas luces Led y colocando nuevos postes, acordes al mismo diseño de las banquetas, para contar con una calle todavía mejor iluminada, lo que contribuye no solo a una estética más agradable sino a contar con una vía más segura para todos.
“En unos días estaremos en la calle 16 de Septiembre inaugurando la obra de modernización que también ahí se realizó, antes de que llegue, a partir del día 1 de marzo, la veda electoral que nos impide cacarear las obras que hemos realizado; al final de cuentas queremos que la gente sepa de lo que hemos hecho y que sin duda nos llena de satisfacción, pues estamos entregando una ciudad diferente a la que nosotros recibimos hace 2 años y medio”, acotó.
Varios de los vecinos reconocieron la calidad de los trabajos, que, aunque implicó tiempo, sacrificios e incluso algunas molestias, finalmente ve culminado el esfuerzo: “el trabajo fue pesado, pero se logró y quedó muy bonito con banquetas rústicas y faroles”, comentó Sandra Fernández, vecina y comerciantes de esta calle, apreciación que compartieron otros beneficiarios de la obra.